Ortotipografía VI: Mayúsculas, mayúsculas y MAYÚSCULAS para investigadores
Ortotipografía VI: Mayúsculas, mayúsculas y MAYÚSCULAS para investigadores

Ortotipografía VI: Mayúsculas, mayúsculas y MAYÚSCULAS para investigadores

Investigación y mayúsculas

En Ostraca, uno de los aspectos que más intervenimos en nuestras correcciones de textos científicos y académicos son las mayúsculas —y las minúsculas, claro—. Aunque en el colegio nos explicaron hasta la extenuación que los nombres propios van en mayúscula, y los nombres comunes, en minúscula, existe mucha confusión a la hora de utilizarlas correctamente en nuestros textos. Accidentes geográficos, puntos cardinales, disciplinas, cargos políticos, títulos, periodos históricos… Hoy os presentamos algunos de los casos más habituales, ¡para que no volváis a dudar con las mayúsculas!

Accidentes geográficos

Sabemos que los nombres propios geográficos van con mayúscula: países, ciudades, continentes, océanos… Pero ¿seguro que tienes claro cómo se escriben los nombres comunes que los acompañan?

Los nombres genéricos que aparecen junto a los nombres propios geográficos van siempre con minúscula inicial. Así, escribimos la ciudad de Oviedo, el río Ebro, la sierra de Gredos, la cordillera de los Andes, el cabo de Gata… También, cuando utilizamos un nombre común genérico seguido de un adjetivo derivado del topónimo, ambos deben aparecer en minúscula: cornisa cantábrica, península ibérica, cordillera andina, meseta castellana… 

¿La excepción? Cuando estos nombres comunes forman parte del nombre propio: Sierra Nevada, Picos de Europa, Río de la Plata, Mar Menor… Por otro lado, también escribimos con mayúscula inicial nombres genéricos que, por antonomasia, designan un lugar único, funcionando así como nombres propios. Esto únicamente es válido cuando nos dirigimos a una comunidad de lectores que comparten un mismo espacio geográfico, ya que en estos casos no suele existir duda alguna sobre su identificación: la Cordillera (para la cordillera de los Andes, en Chile), la Meseta (para la meseta castellana, en España)…

Este es el caso de la Península, cuando nos referimos al territorio peninsular ibérico (España y Portugal). Así, las formas correctas de designar este territorio son península ibérica la Península. Nos sorprenderemos, porque casi siempre encontramos escrito Península Ibérica, ambas con mayúscula inicial. Se acepta este uso cuando estamos haciendo referencia a una entidad de carácter histórico-político, pero no cuando hablamos de este territorio como accidente geográfico. ¡Tenedlo en cuenta!

Puntos cardinales, laterales y colaterales

Otros sustantivos que siempre presentan muchas dudas son los puntos cardinales (Norte, Sur, Este y Oeste), los puntos laterales (Noreste, Noroeste, Sureste y Suroeste) y los puntos colaterales (NNE, ENE, NNO, ONO, SSE, ESE, SSO y OSO). Estos nombres deben ir en mayúscula cuando los utilizamos en su significado primario o cuando forman parte de un nombre propio: Nos dirigimos al Norte; La brújula señala el Oeste; El sol sale por el Este; Corea del Sur…

Por el contrario, cuando utilizamos estos nombres para hablar de orientación o dirección, debemos escribirlos en minúscula: el norte de Europa, al sur de la muralla, el viento norte, hemisferio sur, rumbo suroeste…

Lo mismo ocurre cuando hablamos de Occidente y Oriente. Cuando estos nombres hacen referencia a áreas geopolíticas o culturales con características comunes, los escribimos en mayúscula. Sin embargo, cuando los utilizamos como equivalentes de sus puntos cardinales, debemos escribirlos en minúscula: el occidente de Europa, el oriente de la Península…

Periodos históricos

¿A cuántos de vosotros os sorprende saber que historia y prehistoria se escriben con minúscula? Pues sí, los dos sustantivos que designan los grandes periodos cronológicos en los que dividimos el tiempo se escriben con minúscula inicialLo mismo ocurre con el sustantivo protohistoria. ¡Sorpresa! 

Por el contrario, los nombres de edades y épocas históricas, cómputos cronológicos o acontecimientos históricos se escriben con mayúscula: La Edad de los Metales, la Edad Media, la Antigüedad, la Edad Moderna, el Cisma de Occidente, la Primera Guerra Mundial, el Renacimiento… Sin embargo, cuando estos sustantivos están acompañado por un adjetivo especificador, este debe escribirse con minúscula inicial: la Revolución francesa, el Imperio romano…

Disciplinas científicas

Otro de los temas que suele dar grandes dolores de cabeza es el nombre de las disciplinas científicas. Cuando hablamos de ellas como asignaturas o materias de estudio en contextos académicos, todas las palabras deben aparecer con mayúscula inicial: Tengo clase de Historia; Soy graduada en Historia del Arte; Tengo que asistir a la Facultad de Arquitectura; Voy a colaborar con el Departamento de Ciencias Aplicadas… No obstante, cuando el nombre de la asignatura es demasiado largo, solo la primera palabra debe aparecer con mayúscula inicial: No me voy a presentar al examen de Historia de la cultura política de Occidente…

Pero, ¡PERO!, la normativa actual nos dice que los nombres de las disciplinas científicas y de las ramas del conocimiento, por norma general, se escriben en minúscula: Están buscando un especialista en biología molecular; La arqueología es una ciencia interdisciplinar; La lingüística forense es una disciplina dentro de la lingüística aplicada…

Da igual lo importante que nos parezca nuestra disciplina, ¡siempre con minúscula inicial!

Continuará…

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